Miércoles 29 Enero 2020

Diseño solar pasivo

El diseño solar pasivo representa una de las estrategias más importantes para reemplazar los combustibles fósiles convencionales y reducir la contaminación ambiental en el sector de la construcción. La energía solar puede ser una gran contribución a los requerimientos de calefacción de un edificio. Dependiendo del clima local y de la necesidad predominante de calefactar o enfriar, existen un amplio rango de técnicas pasivas. El objetivo es rehabilitar los edificios para que sean energéticamente más eficientes y que ofrezcan estándares más altos de comodidad visual, térmica y de salud para los ocupantes.

Los edificios que intentan cubrir sus necesidades energéticas con ayuda de disposiciones constructivas adecuadas y por medio de la insolación se denominan "edificios solares pasivos". Estos sistemas pueden utilizarse para calefacción, refrigeración e iluminación. Su función principal es reducir la energía auxiliar. Esto se consigue a través de diseños donde el edificio y su sistema solar están vinculados estrechamente, los arquitectos juegan un papel fundamental en su desarrollo.

Para pequeños edificios, el control ambiental puede lograrse a través de pequeños artefactos simples colocados directamente en sistemas de calefacción o refrigeración que actúan por niveles de temperatura interna. Sin embargo, para edificios más complejos y de mayor tamaño, puede ganarse economías de escala utilizando software especial localizado en el procesador central del sistema de control del edificio.
Esto lleva al concepto de Sistemas de Gestión Energética del Edificio (SGEE); el término gestión alude a la capacidad que se le da al operador del edificio para asegurar una operación eficiente del sistema. En el nivel más simple, esto puede asegurar que por ejemplo toda la iluminación esté apagada cuando el edificio está desocupado.

 

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Costes
Los costes deben poder aumentar entre un 5 y un 10% sobre el precio de una construcción convencional. Este ligero aumento se debe a que las características que mejoran el aprovechamiento solar pasivo tales como los vidrios aislantes, la masa térmica, aleros y voladizos para la protección solar y otros sistemas de sombreado, exigen una mayor inversión que debe poder ser amortizada con el ahorro energético a medio plazo. No obstante, los sistemas solares pasivos han demostrado ser altamente eficientes. Resultados de monitorizaciones recientes muestran que los edificios que utilizan correctamente estos sistemas necesitan sólo una fracción de la energía utilizada en edificios similares convencionales. Debido al alto grado de integración con el edificio, los costes derivados de la construcción de estos edificios pueden llegar a ser muy poco mayores que en edificios sin estos sistemas. Además proporcionan un valor adicional, en forma de espacios luminosos o invernaderos. Los diseños solares pasivos se traducen en confort y ahorro energético simultáneamente.

La arquitectura bioclimática puede variar poco o mucho de la construcción convencional. Muchas posibilidades son muy rentables debido a los grandes ahorros potenciales en las facturas eléctricas. La arquitectura bioclimática utiliza sistemas pasivos con un diseño cuidado del espacio, orientación, selección del emplazamiento del edificio, dimensionado de ventanas y selección de materiales. Todos estos suponen pocos costes adicionales.

Los costes aumentan al utilizar materiales especiales tales como vidrios especializados, carpinterías con respuesta térmica, tierra refractaria, tubos de almacenamiento de agua, aislamiento móvil, etc. En muchos de estos casos, los costes son elevados porque la demanda es baja. Los costes podrían reducirse si se llegase a una producción en masa. Los costes también aumentan si se emplean baldosas o ladrillos costosos utilizados para suelos de alta inercia térmica, integración con el suelo o fabricación de partes especiales para el cliente.

 

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Aprovechamiento de la energía solar pasiva

Principios para el aprovechamiento:
1- Captación solar diurna, en el que la energía solar es recolectada y convertida en calor.
2- Almacenamiento de calor, en el que el calor recolectado durante el día es almacenado dentro del edificio para ser usado en el futuro.
3- Distribución del calor, en el que el calor recolectado/almacenado es distribuido hacia habitaciones o zonas que requieran de acondicionamiento térmico.
4- Conservación de calor, en el que el calor es retenido en el edificio por el mayor tiempo posible.

Estrategias básicas a seguir
-Disminución de las pérdidas energéticas. Un hogar solar pasivo debe estar bien aislado y sellado, evitando las filtraciones. Reduciendo las pérdidas y ganancias de calor a través de la envolvente térmica, las cargas térmicas restantes se pueden gestionar con eficacia mediante técnicas solares pasivas. Las estrategias que contribuyen a la reducción de la demanda de calefacción y refrigeración al mínimo incluyen las carpinterías de alto rendimiento, utilización de altos niveles de aislamiento (como mínimo los exigidos por el CTE) y reduciendo las pérdidas por puentes térmicos.

-Orientación "solar" del edificio. Se orientará al sur el edificio, hasta unos 30º a este u oeste, para maximizar la ganancia solar. La fachada receptora deberá estar libre de edificios altos, árboles de hoja perenne y cualquier obstáculo que impida la radiación directa al edificio. En rehabilitación de edificios no se puede controlar estos aspectos, al existir condicionantes de partida sobre los que no podremos actuar.

-Selección y situación de las ventanas. Calentar con energía solar pasiva es sencillo, tan solo hay que permitir al sol entrar en la vivienda a través de las ventanas. Se trata de dimensionar adecuadamente las ventanas de la fachada sur para maximizar la entrada de energía diurna reduciendo las pérdidas nocturnas que aumentan en los huecos acristalados en invierno, y minimizando mediante protecciones solares en verano evitando sobrecalentamientos. Aumentar el área de vidrio aumentará las pérdidas de calor. Superficies adicionales de vidrio se pueden incluir si se construye una masa térmica interior capaz de albergar el exceso de calor incidente. Nuevas tecnologías de la ventana, que incluyen capas selectivas, han disminuido esas pérdidas aumentando las propiedades de aislamiento de las ventanas para ayudar a mantener el calor donde es necesitado.

-Aprovechamiento de la energía solar pasiva: En climas fríos, la estrategia de calentamiento solar pasivo consiste en orientar la mayor parte de los huecos de fachada hacia el sur. Una proporción aproximada de partida sería la ubicación de una cantidad de vidrio en torno al 7 % de la superficie total construida de áreas habitables de la vivienda. Esta estrategia no tiene coste adicional alguno fuera del esfuerzo de planificación en proyecto. Mayores superficies de vidrio receptoras de energía se pueden instalar siempre y cuando este prevista una masa térmica capaz de acumular el excedente de energía para después liberarlo durante la noche.

-Protección contra el sol. La altura solar en verano es mayor que la de invierno. Los aleros bien calibrados o los toldos son una opción efectiva de optimizar la ganancia del calor. Permiten la protección contra el calentamiento excesivo en verano pero permiten dejar pasar el sol en invierno. Ajardinar con vegetación caducifolia ayuda a dar sombra en verano a las ventanas situadas al sur, este y oeste, impidiendo la ganancia del calor del verano.

-Almacenamiento de calor. La masa térmica, o materia que almacena el calor, es una parte esencial del diseño solar pasivo. Elementos constructivos fabricados en hormigón, albañilería, o incluso agua, absorben y acumulan el calor durante los días de sol para liberarlo lentamente cuando las temperaturas descienden. Este fenómeno amortigua los efectos de los cambios de temperatura que se producen en el exterior del edificio, moderando las temperaturas interiores. A pesar de que incluso en días de mal tiempo el sol proporciona calentamiento pasivo, los períodos largos de días nublados a menudo requieren una fuente de reserva del calor. Las proporciones óptimas de masa térmica y superficie de vidrio, dependiendo del clima, pueden ser utilizadas para prevenir el sobrecalentamiento estival y minimizar el consumo de energía. Evite cubiertas tales como alfombra que inhibe la absorción y la transferencia masivas térmicas. La utilización de elementos como alfombras debe ser evitada en zonas de almacenamiento térmico, ya que inhiben la absorción y transferencia de energía.

-Refrigeración natural. El uso apropiado del aire libre exterior a menudo puede refrescar un hogar sin la necesidad de utilizar sistemas activos de aire acondicionado, especialmente cuándo la protección contra el sol se ha diseñado de forma efectiva. El aislamiento, la selección de ventanas, y otros medios ya reducen la carga de refrigeración. En muchos climas, abriendo ventanas de noche para limpiar la casa con aire fresco y cerrando las ventanas de día pueden reducir mucho la necesidad de refrigeración suplementaria. Las técnicas de ventilación cruzada bajan la temperatura mediante las brisas de flujo. Existen también otras técnicas de enfriamiento a través de sistemas evaporativos.

-Iluminación. Sistemas que faciliten la utilización de iluminación natural
-Sistemas convencionales de iluminación natural incluyen ventanas bien dimensionadas y posicionadas, sistemas de control de iluminación automático que reducen el uso de iluminación artificial
-Sistemas de iluminación solar especiales tales como "light shelves". Estos sistemas aumentan la penetración de la luz solar y mejoran la uniformidad de la distribución de la luz, pero no aumentan la cantidad disponible de luz.
-Muros de iluminación natural con aislamiento transparente (TIM, TWD) entre las hojas de las ventanas. Difieren de las ventanas convencionales en el contacto visual, distribución de la iluminación natural en la habitación y la calidad estética. Sílica gel granulado es uno de los materiales aislantes transparentes utilizados en muros de iluminación natural.

 

 

Calentamiento pasivo, condiciones climáticas invierno
Los sistemas pasivos de ganancia térmica directa son concebidos para captar energía solar y reducir las pérdidas térmicas en el interior de la vivienda. Se trata del enfoque más sencillo de la energía solar pasiva. Se produce mediante grandes aperturas vidriadas que miran hacia el sol (al sur en el hemisferio norte y al norte en el hemisferio sur) y que se abren directamente a los espacios habitables en los que debe haber masas suficientemente grandes de materiales que produzcan el almacenamiento térmico. Un aislamiento térmico suficiente es fundamental para conservar estas ganancias. La eliminación de los puentes térmicos resulta prioritaria, ya que son vías de escape de calor.

Los principales factores que afectan a la eficacia de los sistemas de Ganancia Directa en los edificios son:
- Localización de las zonas vidriadas en el edificio
- Dimensionado del acristalamiento
- Elección de acristalamiento tipo
- "Calidad térmica" de la construcción en su conjunto.
- Almacenamiento del calor: cantidad y situación de la masa térmica dentro del edificio. - Relación topológica entre los espacios con ganancia solar y los espacios sin aportes.

En obras de rehabilitación, estrategias de sustitución del suelo o algunas paredes para aumentar la inercia térmica, ubicar elementos de gran capacidad acumuladora en el interior de la vivienda y utilizar los sistemas de aislamiento térmico por el exterior pueden ayudarnos a acumular calor. La aplicación de sistemas de ganancia directa en edificios de baja inercia térmica puede causar problemas, la baja capacidad de almacenamiento de calor limita la capacidad para recoger y almacenar la energía solar a una sola noche, y a no más de un día nublado.

En sistemas de ganancia directa no es posible aumentar el área de los cristales más allá de un cierto límite sin causar sobrecalentamiento en días claros, incluso en invierno. Esta característica fija un límite de la energía solar que en la práctica puede ser recogida y almacenada durante los días soleados mediante ventanas solares.

En cualquier caso se recomienda que la superficie de ganancia directa de energía solar en los cristales no sea superior a 13% de la superficie a calefactar, para reducir al mínimo el riesgo de deslumbramiento, daños en los materiales por los rayos ultravioletas y pérdida de intimidad en el espacio doméstico.

En Ganancia Directa, la resolución de los detalles arquitectónicos (puentes térmicos, situación de los aislamientos, carpinterías, protecciones solares) es fundamental para determinar el rendimiento energético y las condiciones de confort interior más que en cualquier otro sistema de calefacción solar pasiva. Cuando existen estancias sin acceso al sol, la circulación del aire entre espacios con radiación solar directa y espacios sin radiación solar es vital para el éxito de los sistemas de ganancia directa, En algunas circunstancias puede ser necesario crear corrientes de aire mediante mecanismos de ventilación asistida, a través de conductos o falsos techos.

 

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Dimensionado
Convertir la zona sur del edificio en una zona de vidrio tan grande como el diseño del edificio permita con el fin de aprovechar al máximo la energía solar que penetra durante la temporada de invierno puede ocasionar que la temperatura supere las condiciones de confort, incluso en invierno durante los días soleados. El problema puede ser más grave en la primavera, verano y otoño.

El tamaño máximo de la superficie de vidrio debe estar relacionado con el aumento de temperatura en los días despejados de invierno, pero también con el riesgo de sobrecalentamiento en verano. La penalización por sobrecalentamiento en regiones con veranos calurosos en áreas de cristal sobredimensionadas puede ser mayor que el ahorro obtenido en invierno por la energía solar pasiva. Además, la zona acristalada es normalmente el punto más débil en la calidad térmica de la envolvente del edificio, causando excesiva pérdida de calor por la noche.

En una región de veranos calurosos el acristalamiento solar será de aproximadamente un 10-15% del total de la superficie útil de zonas calefactadas. Podrá alcanzar el 35% en el interior de las habitaciones solares siempre y cuando los problemas de deslumbramiento, sobrecalentamiento, decoloración de elementos constructivos, etc., estén resueltos mediante protecciones solares, aislamientos nocturnos y otros recursos de diseño. La transferencia de calor por convección debe ser efectiva entre el espacio "solar" y el resto de espacios "no solares" de la vivienda, a través de grandes aberturas internas. En las regiones frías puede ser apropiado aumentar la superficie acristalada hasta el 25 % de la superficie útil a calefactar, siempre que se utilicen vidrios de alta resistencia térmica, o mediante la utilización efectiva de un aislamiento térmico nocturno.

 

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Ganancia indirecta
Los sistemas de ganancia térmica indirecta incluyen elementos de alta masa térmica. En el muro Trombe, el almacenamiento se hace en una pared expuesta al sol, de considerable masa térmica, cuya superficie externa está vidriada para reducir las pérdidas de calor. Se puede desplegar algún tipo de protección aislante durante la noche para evitar perdidas de calor. Se podrán incluir ventilaciones arriba y abajo para permitir la transferencia de calor convectivo al espacio ocupado, mientras la pared de masa descansa en la conducción del calor. En el caso de la rehabilitación no es posible incidir sobre la orientación. En situaciones en las que se disponga de fachada al sur de pequeña dimensión puede resultar interesante emplear invernaderos adosados o muros Trombe o acumuladores con agua, de mayor rendimiento. Las soluciones bioclimáticas se deben utilizar de manera que los elementos existentes puedan convertirse en parte de los componentes acumuladores. Esto depende de las condiciones constructivas de las viviendas a rehabilitar y de las posibilidades de garantizar la radiación solar. Una ventaja con respecto a los sistemas de ganancia directa es que se eliminan los problemas de deslumbramiento y deterioro de los materiales por los rayos ultravioletas.

Ganancia aislada
Los sistemas de ganancia aislados (por ejemplo el invernadero adosado) recogen la radiación solar en un área que se puede cerrar o abrir selectivamente, conectándose con el resto de la vivienda en los momentos en que hay ganancias de energía solar, y aislándose de la vivienda cuando hay pérdidas energéticas (durante la noche). En condiciones de verano el invernadero debe poder abrirse para evitar la captación de calor indeseable. Los invernaderos en viviendas representan un espacio adicional con características arquitectónicas atractivas. En ciertos climas, proporcionan protección adicional contra climas adversos a un coste aceptable. Pueden usarse también para precalentar el aire de ventilación en el edificio. Esto es una de las formas más rentables para reducir el consumo energético. El uso de aislamiento transparente (TIM.) puede hacer posible el mantener temperaturas de confort en los invernaderos todo el tiempo. La combinación de invernaderos con sistemas de Ganancia Directa permite tener grandes aportes energéticos con transferencia de calor al interior por convección, sin necesidad de recibir la penetración excesiva de sol directo.

Enfriamiento pasivo, condiciones climáticas de verano
El significado estricto del término "enfriamiento pasivo" se aplica a aquellos procesos de disipación de calor que ocurren naturalmente, esto es, sin la mediación de componentes mecánicos o de suministros de energía adicionales. La definición abarca situaciones donde la compenetración de los espacios junto con los acumuladores y disipadores (aire, cielo, tierra y agua), a través de modos naturales de transferencia de calor, lleva a un efecto apreciable de enfriamiento en el interior. Sin embargo, antes de tomar medidas para disipar el calor no deseado, es prudente considerar primero cómo puede ser minimizada esta acumulación de calor. En este contexto, el enfriamiento natural puede ser considerado en un sentido más amplio que la estricta definición sugerida más arriba, para incluir medidas preventivas de control de cargas de enfriamiento así como la posibilidad de transferencia de calor asistida mecánicamente (híbrida) para realzar los procesos naturales de enfriamiento pasivo.

Dispositivos fijos o ajustables de sombreamiento, o sombreamiento por vegetación y terminaciones pulidas pueden ser usados para reducir la cantidad de radiación solar que llegue al edificio. También es conveniente y agradable exponer la vivienda a sumideros ambientales, como puede ser la sombra generada por los árboles. También es conveniente reducir ganancias de calor internas o casuales de artefactos y ocupantes, para usar los acumuladores o disipadores de calor para absorber el remanente de calor no deseado. En la práctica, se utiliza generalmente una combinación de estas técnicas de enfriamiento. Dispositivos fijos o ajustables de sombreamiento, o sombreamiento por vegetación y terminaciones pulidas pueden ser usados para reducir la cantidad de radiación solar que llegue al edificio. También es conveniente y agradable exponer la vivienda a sumideros ambientales, como puede ser la sombra generada por los árboles.

Estrategias de enfriamiento pasivo
Las ganancias externas de calor debido a la radiación solar pueden ser minimizadas por aislamiento, reducción del tamaño de las ventanas, inercia térmica en la envolvente del edificio, materiales reflectantes y una disposición de construcción compacta. Una solución alternativa es el uso de las llamadas "ventanas smart", es decir, ventanas con capas cromogénicas. Este tipo de capas son sensibles a la intensidad de la luz, temperatura o pequeñas corrientes eléctricas y dan a la superficie del cristal propiedades ópticas controlables. Las ganancias de filtración pueden ser reducidas enfriando el aire entrante y reduciendo su filtración al mínimo necesario para tener comodidad y buena salud. Las ganancias internas pueden ser reducidas utilizando una iluminación y artefactos más eficientes y estrategias de control apropiadas para su operación y por el uso de luz de día cuando sea posible para reemplazar la luz artificial. La ventilación, utilizando un flujo de aire fresco hacia el interior del edificio a través de diferencias en viento o presión de aire naturales, puede ayudar a reducir las temperaturas internas.
Varios métodos de enfriamiento natural, incluyendo aumentos en la velocidad del aire (ventilación cruzada) para maximizar los niveles de enfriamiento percibidos, enfriamiento subterráneo y por evaporación para reducir la temperatura de la ventilación y enfriamiento nocturno del edificio a través de pérdida de calor radiante hacia el cielo y mejoramiento de la ventilación, pueden ayudar a mantener cómodas condiciones interiores. La refrigeración evaporativa ayuda a reducir la temperatura ambiente, pero se utilizará de forma controlada, ya que porcentajes elevados de humedad relativa pueden resultar inapropiados y producir el efecto contrario al deseado.

 

 

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Rehabilitación bioclimática
Es posible lograr mediante sencillas modificaciones un mayor aprovechamiento de la energía solar que llega a casas aunque estas no hayan sido construidas siguiendo los principios de la arquitectura solar pasiva. En primer lugar es necesario observar los lugares y las horas en que la energía solar llega al interior de nuestra casa a lo largo del día en las distintas estaciones del año. Las viviendas objeto del presente proyecto han sido construidas en su gran mayoría ignorando la orientación geográfica terrestre, siguiendo los condicionantes urbanísticos que atienden a otros criterios, por lo que las distintas fachadas de la casa suelen tener tratamientos similares a pesar de tener orientaciones distintas. Además habrá que tener en cuenta las obstrucciones solares que proyecten los árboles o edificios circundantes.

A modo de orientación pueden servir las siguientes indicaciones:
-Las fachadas orientadas principalmente hacia el ecuador (el sur en España) son las más favorables para la captación solar, recibiendo la radiación solar a lo largo de todo el día
-Las fachadas orientadas principalmente hacia el norte en España no recibirán en ningún momento del año radiación solar directa.
-Las fachadas orientadas principalmente hacia el este, reciben principalmente la energía solar en las horas anteriores al mediodía (mañanas).
-Las fachadas orientadas principalmente hacia el oeste reciben principalmente la energía solar en las horas posteriores al mediodía (tardes).

Mediante estos sencillos procedimientos es posible lograr un aprovechamiento de la energía solar y ahorrar energía en sistemas de climatización. En invierno se debe permitir la máxima entrada de radiación solar directa al interior de la casa abriendo las cortinas de las ventanas en donde incida la luz solar directa y cerrando aquellas donde no incida para que no se escape demasiado calor. Para lograr una mayor índice de conversión de esa luz en calor es conveniente aplicar una decoración (tapicería, alfombras, manteles y todo aquello que sea intercambiable) de colores oscuros.

Una buena forma de almacenar el calor es ubicar elementos que tengan mucha masa a la acción directa de la luz solar, de preferencia cubiertos con telas oscuras que absorban la radiación a la vez que los protejan de ella. En las noches para evitar la pérdida del calor ganado durante el día es importante contar con persianas o contraventanas aislantes que una vez cerradas eviten en alguna medida las importantes pérdidas que se dan a través de los vidrios En verano, es importante evitar que la radiación solar entre en la casa. Para ello se debe mantener las cortinas de la casa cerradas, incluso también las persianas o contraventanas medio cerradas. Puede ser recomendable la instalación de un toldo que evite que la radiación solar se introduzca en la casa o que impacte en el muro exterior.
También es recomendable cambiar la decoración de la casa hacia colores más claros que reflejen más la radiación solar y evite que se transforme en calor.

Los costes de una rehabilitación bioclimática y su amortización
Encontrar la solución al problema de la rehabilitación bioclimática supone resolver mediante un análisis técnico-económico, la relación óptima entre la inversión solar y la inversión en conservación, donde la suma de ambos corresponde a la cantidad total invertida en transformar la vivienda tradicional en una vivienda que hace mejor uso y conservación de la energía solar y de los sistemas bioclimáticos, y la disminución en el consumo de energías no renovables. Desde fines de la década de los años 70, se ha trabajado en poner a punto metodologías de cálculo y simulación del uso de sistemas solares aplicados a viviendas. Se introduce a continuación una metodología desarrollada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina, a partir de criterios establecidos por el Laboratorio de Los Álamos (EEUU), con el objetivo de tratar de conocer la factibilidad técnica de una propuesta y acumular experiencia en ese sentido.

Es necesario analizar la utilización del clima del lugar para acondicionar térmicamente los ambientes y de este modo reducir el consumo de combustibles para calefacción. Algunos beneficios pueden ser cuantificables (ahorro de combustibles menor contaminación del medioambiente, etc.) y otros difícilmente ponderables (mejor calidad de vida, vivir en ambientes más confortables en invierno y en verano, situaciones que tienen que ver indirectamente con la mayor productividad). Se trata de determinar frente a las condiciones impuestas y conociendo ya su factibilidad técnica y su comportamiento térmico, la solución más rentable desde el punto de vista técnico-económico

Fracción de Ahorro Solar (FAS), Solar Saving Fraction

En el cálculo de la FAS, intervienen dos conceptos:
a) el Coeficiente Neto de Pérdidas (CNP)
b) la razón entre la energía solar absorbida (RS) por el sistema y los grados-día (GD) en un período de tiempo:

FAS = f(CNP, RS/GD)

donde:
CNP Coeficiente Neto de Pérdidas (W / °C)
RS Radiación solar absorbida en el interior de la vivienda (W / mes)
GD Grados día (°C día / mes).

El CNP indica la cantidad de energía que la vivienda pierde por cada grado de diferencial de temperatura entre el interior y el exterior. Se calcula como la sumatoria del área de cada elemento de la vivienda (muros, techos, ventanas, puertas, fundaciones, etc.) medida en m2 multiplicado por su correspondiente conductancia térmica [W / m C°]. El CNP depende por un lado de la forma de la vivienda, dada a través del diseño de la misma y por otro de las características térmicas y físicas de los materiales que han sido utilizados. Un ejemplo sería tratar de que el perímetro expuesto de la vivienda sea mínimo, para reducir así las áreas implicadas en las pérdidas y consecuentemente, lograr un CNP más bajo. En rehabilitación, dada una determinada vivienda, para evitar pérdidas de energía, podría utilizarse un mayor espesor de aislamiento térmico. Esta medida se traduce en una reducción de la conductancia térmica del elemento aislado y consecuentemente en una reducción del CNP. La razón RS / GD depende, por un lado del clima del lugar donde se ubique el edificio y por otro, del tipo de sistema solar y su tamaño. Los GD dependen del clima local y la cantidad de radiación solar absorbida realmente por el sistema será función de la cantidad de radiación disponible en el lugar, y del tipo de sistema solar elegido y su tamaño. Un valor mayor de RS / GD para el mismo CNP implicara una mayor FAS. Se tiene en cuenta tanto el clima del lugar como el factor de forma de la vivienda, las características físicas de los materiales utilizados, la distribución de los ambientes y la orientación del conjunto. Estos factores modifican el comportamiento térmico final resultante. Las estrategias de conservación de energía y los sistemas solares pasivos, se complementan en una vivienda implantada en un determinado clima. Una misma FAS resultante puede provenir de infinitas combinaciones entre conservación y aporte solar. Se puede obtener con una mínima conservación (que se traduce en un espesor pequeño de aislamiento) y máximo aporte solar (aberturas solares grandes) o hasta con una apertura solar mínima y máxima conservación. La solución óptima se ubicará en una determinada combinación alejada de estos extremos.

El Diseño Solar Pasivo es una de las partes de una investigación sobre el comportamiento térmico de soluciones constructivas bioclimáticas, puesto en marcha por el Observatorio de la Sostenibilidad en España. El proyecto ha estado coordinado y financiado dentro del Plan Nacional de Investigación en el que participan AICIA (Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía) y el IETCC (Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja), junto con el Grupo de Termotecnia de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Sevilla.

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